Mostrando entradas con la etiqueta Z-San Fernando. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Z-San Fernando. Mostrar todas las entradas

9 mar 2011

El pescador

0 COMENTARIOS
Un banquero de inversión americano, estaba en el muelle de un pueblito caribeño, cuando llegó un bote con un pescador. Dentro del bote había variaos atunes amarillos de buen tamaño. El americano elogió  al pescador por la calidad del pescado, y le preguntó;  cuanto tiempo le había tomado pescarlos. El pescador respondió que solo un poco de tiempo. El americano luego le preguntó por qué no permanecía  más tiempo y sacaba  más pescados. El pescador dijo que él tenía lo suficiente para satisfacer las  necesidades  inmediata de su familia. El americano luego preguntó: - ¿Que hace usted con el resto del tiempo? . E l pescador dijo: después de pescar, descanso un poco, luego juego con mis hijos, hago siesta con mi señora María, voy al pueblo por las noches donde tomo vino y toco la guitarra con mis amigos.  ¡! Tengo una vida placentera y ocupada!!
El americano replicó: Soy un MBA de Harward y podría ayudarte. Deberías gastar más tiempo en la pesca y con los ingresos comprar un bote mas grande,  después con las ganancias  podrías comprar varios botes, y eventualmente tendrías una flota de botes pequeños…. En vez de vender el pescado a un intermediario, lo podrías  hacer directamente  a un procesador, y eventualmente abrir tu propia procesadora. Podría así mismo controlar la producción, el procesamiento y la distribución.  Deberías salir de este pequeño  pueblo e irte a la capital, donde manejarías tu empresa en expansión.- El pescador preguntó : pero ¿ Cuanto tiempo tarda todo eso?. A lo cual responde el americano; entre 15 y 20 años. ¿Y luego qué? Replicó el pescador. El americano se rió y dijo  que esa era la mejor parte. Cuando llegue la hora  de verías anunciar un IPO (oferta inicio de acciones)  y vender las acciones de tu empresa al público. Te volverás rico, tendrás millones.—Contestó el  americano.—Millones .--¿Luego qué? Replicó el pescador. – Dijo el americano. Luego te puedes retirar. Te mueves a un pueblecito en la costa puedes dormir hasta tarde, pasear un poco, jugar con tus hijos, hacer la siesta con tu mujer, caer todas las noche al pueblo donde tomas vinos y toca la guitarra con tus amigos.
El pescador, respondió: --¿A caso eso no es lo que tengo ya?
MORALEJA
Cuanta vidas desperdiciamos  buscando lograr una felicidad que ya se tiene pero que muchas veces no vemos.
La verdadera felicidad consiste en amar lo que tenemos, no sentirnos mal por aquello que no tenemos.—Si lloras por haber perdido el Sol, las lágrimas no te dejaran ver las estrellas. –-LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO.

Un poco de historia de un quintento

0 COMENTARIOS
Fernando Rugero
07/03/2011

Cuando yo era joven, allá por la década de los 50 del siglo pasado, formábamos un quinteto de amigos, que éramos muy homogéneos en todos los eventos que se nos ocurrían.  Solamente uno de nosotros, un tal Nicasio,  que nos sacaba de quicio por su pesimismo, era el que más se marcaba en el grupo, tanto que por aquella época le decíamos  “el pájaro de mal agüero”. Siempre  veía el lado malo de las cosas. Los demás nos inclinábamos al optimismo en todo, o sea que veíamos las cosas con un sentido favorable.
Cada uno de nosotros teníamos,  nuestra cualidad, que nos valía para contar historias, chistes, o el caso de Alberto que hacia juegos de manos.- Voy  a dar a conocer nuestros nombres y  cualidades: Diego y Pepe contaban chistes. –Eran muy bueno, ellos decían que todos los días, o como máximo cada dos días, tenían que contar uno diferente.- Algunas veces lo mezclaban.
Alberto hacia juego de mano, y era muy bueno.- Con una pelota en la mano sacaba cinco.-  Fernando que soy yo, contaba historias inventadas y nos reíamos mucho.
Nicasio,  este era  su nombre y su cualidad,( ser pesimista), fíjese que este Santo murió mártir, hasta para eso le venía bien  este nombre, pero para más inri fue heredado de su padre que también se llamaba “ Nicasio.”- Y era tan malo que flotaba en cualquier líquido sin hacer esfuerzos; esto era su herencia paternal.- Valla porvenir que tenia para el futuro, este tío.
Bueno era tan pesimista el tío, que no veía nunca las cosas de color blanco o rosa, todo lo veía de color negro. – Era tan – tan que cada vez  que aparecía nos  echábamos a temblar.- Decíamos.- ¡Ahí  viene el pájaro de mal agüero!
En cierta  ocasión  estábamos  planeando una excursión a la playa, y cuando él se enteró; lo primero que dijo fue.- No creo que podamos ir. ¿Por qué le preguntamos?.
Porque el día 15 de agosto va a llover torrencialmente.- Le contestamos.- Eres tan mal pájaro que te equivocara.- Como va a llover en verano y en agosto.- Pues acertó el tío, ese día no pudimos ir a la playa.
Desde entonces cada vez que planeábamos  algún evento, consultábamos con él, o sea con el “pájaro de mal agüero”.- Unas veces acertaba y otras no.
Eso sí lo de “pájaro de mal agüero se le quedo, y ya pocas veces le decíamos Nicasio.
Pasó el tiempo y cada uno fuimos cogiendo distintos derroteros, a este pájaro no lo he vuelto ver jamás, no sé si lo tragó la tierra  o lo mataron los optimistas, personaje como este no debe de abundar muchos por este mundo.
Un saludo, atentamente.